| Hace unas pocas semanas, nos acercamos al Arca de la ciudad de Tortosa para ver qué perros tenían. Andábamos buscando uno pequeño, pero no tenían ninguno; sin embargo, no pudimos resistirnos a los encantos de Miky, que debe tener aproximadamente un año.
Cuando regresábamos a casa por la autopista, el pobre lloró un par de veces, seguramente porque no sabía lo que le iba a pasar y estaba nervioso. Por fin llegamos a nuestra casa en El Vendrell y conoció a nuestro otro perro, Snuppi (12 años), y a su primo que estaba de visita, Jimmy (7 años). Y enseguida se hicieron amigos.
A la mañana siguiente, cuando yo movía los cojines al hacer la cama él hacía lo mismo con el suyo. Y es que nuestros perros son como hijos, y cada uno tiene su cama tanto en el salón como en el dormitorio, y muchos juguetes. A Miky le encantan los juguetes de trapo. Lo increíble de él es que se fija en todo y cómo actúa nuestro otro perro, de manera que sólo ha hecho pipí en casa una vez, lo que me parece fantástico.
Estamos encantados con Miky. Somos daneses y queremos recomendar a otras personas que adopten perros, aunque tienen que saber que al principio deberán darles mucho cariño, porque estos pobres animales han pasado por mucho, y estarán asustados y nerviosos hasta que se adapten a su nuevo hogar.
Kamma, El Vendrell (Tarragona), 65 años.
|