| Yo ya tenía un gatito, que se llama Ary y tiene tres meses. Un día entré en una página mexicana de Internet para adoptar mascotas y encontré que un muchacho regalaba dos gatitos bebés. Y me comuniqué con el muchacho porque yo quería adoptar una gatita para Ary, para que fuera su pareja. El muchacho me dijo que tenían cinco semanas y que a la madre la habían robado, y que él había mantenido a las crías este tiempo, pero que las tenía que regalar porque no las podía atender, trabajaba y llegaba muy tarde para darles de comer.
Yo le dije que quería a la gatita, pero se me hizo feo dejar al gatito, así que también lo adopté. Cuando me dio a los bebés estaban casi pelones y muy flacos, así que tuve que tener cuidados muy especiales con ellos. Cuando los llevé al veterinario éste me dijo que tenían muy bajas las defensas y muchas infecciones en el estómago, la piel (por eso estaban pelones), etc. Me dijo que esas infecciones eran comunes en los gatitos bebés, pero que a ellos les había afectado mucho más por la cuestión de las defensas. Los puso en tratamiento por una semana y se pusieron mejor.
La verdad es que yo tenía pensado regalarlos, pero son súper tiernos, y ya no los puedo separar de mi. Ary y yo los queremos mucho (aunque estén feitos aún… como para dejarlos ahora… jejeje), aunque mami se enoje… jejeje.
Pues bueno, esta es la historia de mi adopción. Tal vez sea una historia muy común, pero para mi es la mejor historia que he vivido con mis mascotas.
Myiriam, Baja California (México), 17 años. |