En abril de 2007 nos dejó mi perrita Laski después de catorce años y medio juntos. Lo pasamos tan mal que ni se nos ocurrió pensar en tener otro perro. Pero como todos los duelos, hay que pasarlos, y llegó un momento en el que tener otro pitufo en casa para mí se convirtió en una auténtica necesidad.
Así que como teníamos claro que no íbamos a gastarnos ni un euro en comprar un perro de raza habiendo tantos como hay deseando encontrar un hogar, empezamos la operación búsqueda por Internet.
Después de varios intentos, mi marido vio a "Lennon" (antes se llamaba Machín) en la página de la Protectora El Buen Amigo de Sevilla. Fue en septiembre. Tramitamos la adopción super rápido. Nada más recuperarse de la intervención de la castración, me lo enviaron por MRW.
Así llegó Lennon a casa. El día 5 de octubre de 2007. Asustadito, metidito en una jaula y lleno de mugre porque justo esos días habia llovido muchísimo en Sevilla y las instalaciones de la Protectora estaban medio inundadas. El día que llegó, me cogí vacaciones en el trabajo para que la primera cara que viera al llegar fuera la mia. La de su amatxu. Y creo que no lo ha olvidado porque tiene conmigo una relación especial. Todo el día pegadito a mi. Fue un momento mágico. Nadie, que no ame profundamente a los animales, se puede imaginar la emoción del momento.
Hemos tenido mucha suerte con él porque es buenísimo, super cariñoso, obediente, muy juguetón y muy sociable. Se lleva bien con todos los perros del pueblo y ninguno se enfada con él. El proceso de adaptación fue super rápido. Sólo estuvo unos días haciendo pis en casa y llorando cuando se
quedaba sólo. Enseguida aprendió a hacer sus cositas en la calle y a
portarse bien.
Todos los días doy gracias a todos esos voluntarios que han hecho posible que Lennon forme parte de nuestra vida. Una parte de mi corazoncito siempre estará en Sevilla porque de allí vino mi pitufo que no para de regalarnos cariño y alegria. ¡Y además..... es guapo!
Nuria, Bizkaia, 39 años. |